Funciona en tu dispositivo · Tu archivo nunca sale de tu dispositivo.
Un clip grabado con el móvil en la posición equivocada, una grabación de pantalla que salió de lado, un video selfi en espejo: elige el giro, comprueba la vista previa y descarga el archivo arreglado. Las opciones son 90° horario, 90° antihorario, 180°, voltear en horizontal (espejo) y voltear en vertical.
Esta herramienta gira la imagen en sí y la recodifica a H.264, en lugar de escribir una marca de rotación en los metadatos. La marca es barata, pero muchos reproductores, webs y programas de edición la ignoran y muestran el video de lado igualmente; los píxeles girados no necesitan ninguna marca. El audio se copia sin tocar siempre que el MP4 pueda llevarlo.
La vista previa muestra un fotograma girado igual que quedará el video, así que puedes ver que «horario» es la elección correcta antes de esperar la codificación. Todo se ejecuta en tu dispositivo; los archivos de más de 1 GB se procesan en partes que caben en memoria.
No sirve para: Enderezar un horizonte ligeramente torcido unos grados – aquí solo se gira en pasos de 90°.
Los móviles suelen guardar el video tal como lo ve el sensor de la cámara, tumbado, y añaden al archivo una pequeña marca que indica a los reproductores que lo pongan derecho. Esta herramienta aplica primero esa marca, así que tu elección se suma a la imagen tal como debe verse. El MP4 final lleva todo el giro en sus píxeles y ninguna marca de rotación.
Elige el giro mirando la vista previa de aquí. Si el clip ya se ve derecho en la vista previa pero aparece de lado en otra app, esa app ignora la marca y no necesitas girar nada: convertir el archivo a MP4 con el modo Convertir de esta misma herramienta (también en /mov-to-mp4) graba en los píxeles la rotación guardada, de la misma manera.
El trabajo va primero al codificador H.264 integrado en tu dispositivo, a través de la interfaz WebCodecs del navegador, y la línea de progreso lo indica. El motor integrado de la web toma el relevo cuando el navegador no tiene ese codificador, no puede decodificar el original, no conoce su contenedor (VOB, AVI, WMV, FLV, RealMedia) o cuando el resultado previsto sería demasiado grande para montarlo en memoria: más de 1,5 GB, o 400 MB en un dispositivo que declara 4 GB de memoria o menos. Si el codificador del dispositivo se detiene a mitad, un aviso lo dice y el motor hace el trabajo.
El motor codifica con x264 al ajuste de calidad 23, y en clips de un minuto o más puede repartir la imagen entre hasta cuatro copias de sí mismo. El codificador del dispositivo puede ser mucho más rápido: en un ordenador de 4 núcleos sin chip gráfico (es decir, con el codificador por software de Chrome), una película de 3 minutos en 1080p comprimida a 25 MB tardó 91 segundos con él y 653 segundos con el motor. Aquello fue una compresión, no un giro, pero son los mismos dos codificadores los que hacen este trabajo.
Con el codificador del dispositivo, la imagen recibe una tasa de bits calculada a partir del tamaño del fotograma y de la frecuencia de fotogramas, unos 3 Mbit/s para 1080p a 30 fotogramas por segundo, pero nunca más de la que tenía la imagen original. En los dos caminos el índice se escribe al principio del archivo, así que puede empezar a reproducirse antes de cargarse del todo.
El sonido AAC y MP3 se copia sin tocar; el motor copia también AC-3, E-AC-3 y ALAC, y convierte todo lo demás a AAC a 128 kbit/s. Cuando hay que convertir el sonido pero el navegador no tiene codificador AAC (Chrome en Linux es un caso), la imagen se hace igualmente en el dispositivo y el motor añade el sonido en un segundo paso corto.
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