Funciona en tu dispositivo · Tu archivo nunca sale de tu dispositivo.
Un OBJ lleva forma, color y textura; al laminador no le hace falta nada de eso. Añade el OBJ y te llevas un STL binario: la misma geometría, en el único formato que cualquier impresora 3D y cualquier laminador leen sin protestar.
Los colores no se pierden por culpa de la conversión: el STL no tiene dónde guardarlos. Describe triángulos y nada más, y justo por eso se convirtió en el estándar de la impresión. Si vas a necesitar el color más adelante, guarda el OBJ: aquí obtienes el archivo para imprimir junto a él, no en su lugar.
Todo ocurre en tu propia máquina, y con un archivo 3D eso es lo que más importa: el modelo suele ser la pieza de un cliente, el escaneo de un edificio o un diseño sin anunciar. Nada sube a un servidor, así que después no hay nada que pedir que borren.
Cómo Convertir OBJ a STL
Añade el archivo OBJ, y los archivos que lo acompañen si los hay.
Comprueba que está elegido STL.
Pulsa «Convertir».
Descarga el archivo STL.
Formatos admitidos y límites
Entrada
OBJ
Salida
STL
Archivos acompañantes
El .mtl y las texturas se usan cuando los añades
Conserva la animación
No — el formato no puede guardarla
Dónde se ejecuta
En tu navegador – sin subir nada
No sirve para: Reparar mallas abiertas o agujeros: la forma se convierte tal cual, y un modelo que no era imprimible seguirá sin serlo.
Preguntas frecuentes
¿Mis archivos se suben a un servidor?
No. La conversión ocurre por completo en tu navegador, con la potencia de tu propio dispositivo. El archivo no sale de tu ordenador ni de tu móvil; por eso la herramienta también funciona sin conexión una vez cargada la página.
¿Dónde fueron a parar los colores del modelo?
El STL no guarda color en absoluto: es una lista de triángulos. Cualquier STL, salga del programa que salga, funciona igual. Conserva la versión con color en OBJ e imprime desde el STL.
¿El STL es binario o de texto?
Binario: con la misma forma ocupa alrededor de cinco veces menos que el de texto, y lo lee cualquier laminador. No se pierde nada por ser binario; los números son los mismos.